Enséñales como ellos aprenden

¿Qué profesor de todos los que has tenido recuerdas? ¿Y qué anécdota recuerdas? ¿Qué te enseñaron tus padres de pequeño? ¿Y cómo lo hicieron para que no lo olvidaras hasta hoy?

En la educación es tan importante lo aprendido en el centro educativo como lo percibido en casa, como la interacción y la comunicación entre ambos núcleos de aprendizaje. Pero lo más importante es cómo hacerlo llegar a los más pequeños. Para conseguir un objetivo pedagógico se debe realizar una actividad y donde suele fallar la mayoría de personas es en el motivar a un niño para realizar la acción para la consecución de ese objetivo pedagógico.

Es importante la comunicación entre el hogar el centro educativo.

Es difícil para un padre llegar de trabajar y ayudar a sus hijos con los deberes cuando muchos consideran que educar a sus hijos es la labor del centro. Es complicado para un profesor manejar un grupo numerosos de alumnos sin el apoyo de los padres reforzando la educación de los niños en casa. Es deprimente ver que el sistema educativo español es experto en copiar las peores prácticas educativas y ver que se sigue utilizando un sistema de memorización en vez de uno de entendimiento, comprensión y de búsqueda de la información.

Puedes añadir a este cóctel el tópico competitivo que nos marca la sociedad en la que vivimos  que no concibe a un niño jugando sino realizando múltiples actividades extraescolares. No concibe a un niño creativo sino a un elemento de la sociedad que sigue el mismo camino marcado por el rebaño. No cree en un niño emprendedor sino en aquel que conozca todas las artimañas para trabajar poco y vivir del cuento.

Ahora los niños tienen que saber cuatro idiomas, tocar el violín, tener clases de repaso de matemáticas y practicar algún deporte, a parte de realizar todos los deberes marcados por el profesor después de una jornada completa en el colegio. Y todo esto antes de llegar a los diez años, porque sino NO serás el mejor. Les transmitimos nuestras propias frustraciones y les exigimos que hagan lo que no nosotros no fuimos capaces de hacer.

Les transmitimos nuestras frustraciones y miedos.

Podríamos seguir echando pestes sobre lo que nos atañe, culpar a la otra parte de todo lo que ocurre o empezar a ponerle remedio. Tal vez pienses que no puedes cambiar el sistema educativo y tienes razón, es labor de los políticos que nunca han sido maestros. Tal vez creas que no puedes influir sobre la motivación de los profesores con tus hijos, siempre habrá profesores que saben mucho y otros que lo transmiten bien. Tal vez seas de la opinión que los padres es lo peor que te vas a encontrar en tu trabajo como educadora o profesora, en esta vida te encontrarás pocos padres involucrados y muchos padres cómodos.

Da igual que seas padre o educador. Da igual que tengas a tu cargo un niño que doscientos. Lo único que debes de tener claro es que hagas lo que hagas estarás influyendo sobre un niño y este pequeño podrá recordarlo siempre de forma positiva o de forma negativa, depende de cómo lo hayas planteado. Tienes que tener claro que esa sola influencia sobre ese solo niño puede ser que cambie el mundo, puede ser de mayor un Gandhi, una Curie, un Jobs o una Teresa de Calcuta. Aunque lo más probable es que sea un Pau o una Rebeca y hayas cambiado su mundo, su forma de ver las cosas y la manera de enfrentarse a los problemas.

Tan solo un niño podría cambiar el mundo y tú podrías cambiar su mundo.

Deja que cuestionen las reglas, enséñaselas pero plantea alternativas locas. Propón jugar con una caja, con un palo o con unas pinzas para la ropa, cuánto menos tenga el juguete más hará su imaginación. Sorpréndete con su creatividad y pregúntales mil y una formas de utilizar cualquier utensilio de la casa. Crea juegos con ellos y no te limites a jugar con algo hecho. Monta un vídeo de lucha libre de broma o una coreografía de baile. Haz el payaso en los pasillos del supermercado y que nunca adquieran la vergüenza que jamás tuvieron. No limites sus acciones a tus miedos, tan solo enséñales a ser cautos y a estar preparados. Crea, idea, inventa, diseña e ingenia mil y una formas de afrontar cada instante de tu vida, ellos pueden ayudarte.

Utiliza el juego para motivarlos. Lo que se aprende visualmente se retiene en el cerebro en un 40%, cuando utilizamos la percepción auditiva junto con la visual logramos retener un 60% de lo que vemos y oímos y cuando lo hacemos jugando, este porcentaje aumenta hasta un 80%.

Sabes que cada niño es diferente, a cada uno le motiva y/o atrae algo distinto. Observa. Habla con ellos. Pregúntales qué es lo que más les gusta, qué ha pasado en clase divertido o si les han cambiado de sitio.  Verás que aunque cada uno sea diferente, todos tienen en común el juego y la experimentación por ellos mismos como base de aprendizaje. Algo aburrido no les atrae, algo teórico les distrae. Capta su atención con dos palabras pero que ellos mismos lo vivan y trabaja hasta el experimento más complicado desde el juego.

Una de las frases célebres del Mahatma Gandhi es: “Vive como si fueras a morir mañana. Aprende como si fueras a vivir siempre.” ¿Crees que un niño se plantea la primera parte de otra forma diferente? Sin saberlo vive continuamente el presente y no entiende otra forma de hacerlo. ¿Y la segunda parte de la frase? No conciben como un trabajo el aprender asignaturas aburridas explicadas de forma aburrida en centros educativos aburridos por profesores aburridos pero sí que se acopla completamente a su naturaleza innata de absorber conocimiento, de experimentar y vivenciar cualquier situación y de cuestionar cualquier cosa ya establecida por la sociedad en la que les ha tocado vivir.

No los conviertas en adultos antes de tiempo.

Habla con ellos, déjate aconsejar. Descubrirás cuán diferente forma de ver la vida y de afrontar cada situación tienen. Es su mundo. Tú ya lo viviste, lo cambiaste y te acoplaste. Mataron tu creatividad, abolieron tu imaginación, tacharon de locura tus pensamientos divergentes y entraste en la rueda con todo el rebaño. Revélate contra ello y vuelve a tener tu parte de niño, sácala de dentro de ti y empieza a disfrutar como ellos del ahora y el aquí. No los conviertas en adultos antes de tiempo, ya tendrán tiempo para ello. Pero recuérdales siempre que conserven su inocencia, su capacidad de adaptación , su forma de sorprenderse por cualquier cosa y su espíritu de cuestionarlo todo.

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3 Comentarios Agrega el tuyo

  1. mer dice:

    Comparto mi experiencia de mi adolescente.
    Nada fácil por cierto . Ya que llegada a esta edad de él, no la mía…jajajajaaajja (Adolescente y premenupausica.)
    “No hay neuronas, hay hormonas”
    La paciencia infinita ,tiene que seguir siendo infinita para entenderle y llevarnos bien.
    Personalmente he aprendido y me ha hecho ver con sus ojos(limpios) ,que debo disculpar, entender cosas que como adulto me costaba cuadrar.
    Tengo a día de hoy que ser consecuente con lo que le digo.
    con lo que hago y como actuo.
    Con las ilusiones que planeo todos los días.
    Esta formándose ,y no puedo fingir …me pilla!!
    Tiene que ver con que seguridad que se van a llevar a cabo y siempre hay que seguir inventando para tener reservas.
    Es lo que hemos elegido con orgullo.
    ser padres y escuchar

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  2. kayakoyons dice:

    Tienes razón Mer, en el libro “El cerebro femenino” de la neuropsiquiatra Louann Brizendine, en el capítulo de la adolescencia te indica que todo su cuerpo es conducido y guiado por las hormonas, por lo que razonar y darles a entender las cosas es casi imposible, así que te aconseja que lo lleves lo mejor que puedas. Tenemos que entender que todos pasamos por ahí y recordar lo que sentimos entonces, tal vez nos ayude a comprender mejor a nuestros hijos.

    Por otro lado Wayne Dyer, en varios de sus libros también comenta “la paciencia infinita, tiene resultados inmediatos”, que aunque sea algo incongruente a simple vista tiene un razonamiento y es que la mera aceptación del hecho que nos concierne provoca de forma inmediata en nosotros un estado de paz y tranquilidad que hasta ahora no teníamos. Así que a trabajarnos internamente, a llevarlo bien y a seguir fijándonos y aprendiendo de los niños.

    Gracias por participar.

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  3. mer dice:

    Vale!!! Estoy de acuerdo de nuevo en cuanto hay que esforzarse por hacerles felices , pero no a costa de sus ideas peregrinas de desear inalcanzables de viajes fantásticos ,compras…
    Como bien has dicho Carlos ,se les puede desprogramar y llevarlos al campo a coger caracoles o a la playa a mojarse las rodillas y saludar con entusiasmo a las personas tan ,tan tristes con las que te cruzas e incluso complacerte de la sonrisa que les arrancas,contar y poner nombres a las estrellas tumbado en la magnifica playa que tenemos.
    (Hay aplicaciones en el móvil para que no te machaquen los mosquitos y esterillas que hacen que te ensucies lo justo .)
    Hacerles disfrutar de lo más bonito, que es casi gratis.

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